
En ocasiones anteriores, me he permitido aconsejar la conveniencia de utilizar la mente, liberada de cualquier atisbo de manipulación, para poder analizar las situaciones creadas por las idas y venidas del mundo de la política. Esto que parece difícil de conseguir "a priori”. No lo es tal. Es tan fácil como dejar a un lado las siglas de los partidos; las tendencias heredadas por las opiniones de personas allegadas o afines y juzgar con la independencia mental que nos da el propio raciocinio.
Entre otras cosas, conseguiremos ver desde nuestro propio punto de vista, los acontecimientos que se dan en el controvertido mundo de la política; y, más acertado o menos, hacer nuestros, los juicios elucubrados, sin que se interponga entre nosotros otra cosa, que el propio acontecimiento en sí. No debemos olvidar que no hay nada más importante que la propia persona, y su independencia mental es algo que la compone, da forma y la diferencia del resto de los seres vivos. Debemos ser muy conscientes de que la manipulación es una arma utilizada por el poder para conseguir sus fines que no son otros que seguir ostentando el mismo, valiéndose, en su mayoría, por votos conseguidos mediante la utilización de una encubierta argucia tendente a hacer suyos determinados sectores de población que les favorezcan en las urnas. La regularización de las bodas entre personas del mismo género-algo que no ocurre mas que en dos o tres países en todo el mundo- y la adopción por parte de las mismas, de niños, es un claro ejemplo de lo que digo, para conseguir dos millones de votos.
No existe nada mas importante para el que esta en el poder que seguir ejerciendo el mismo. Podría abundar con contundentes ejemplos, pero entiendo que no os hace ninguna falta, pues todos, con vuestras experiencias cotidianas, sois muy conscientes de ello.
La simpleza de algunos gobiernos es directamente proporcional a la cultura del pueblo en el que ejercen, es decir a pueblo inculto, menor sofisticación en sus manipulaciones, a pueblo mas culto aumento de dificultad para engañar y "guante blanco" a la hora de elaborar sus tretas.
Lo que no es fácil encontrar en los gobiernos europeos es la ingenuidad. La política, no es la medicina, ni la biología o la psicología, que están en constante evolución y es raro el día que no hay datos nuevos que aportan conocimientos que cimentan y sirven de base, a descubrimientos para ayudar a mejorar la vida de los pueblos. En política esta todo inventado y por nuestra propia imagen no hay que pretender dar lecciones de democracia a países que llevan toda su vida con ella. Cualquier gobierno que se precie debe de adoptar las máximas de : a) en política internacional, el interés del propio país; b) en política interior la unidad, la seguridad y el bienestar. Basándose en una constitución sólida, defenderla contra todos los intereses de minorías nacionalistas e independentistas con una cualidad ineludible y básica, inherente a cualquier tipo de gobierno y que no va en absoluto en menoscabo de cualquier democracia, es más, la honra: la autoridad. La palabra autoridad no tiene otra lectura, que no sea la mera aplicación del estado de derecho del que todo estado democrático debe ir provisto. No hay porque relacionar la autoridad con regímenes dictatoriales. En España hubo una nefasta dictadura que acabó, y todo lo que en ella hay ahora, con excepción de partidos gobernados por terroristas, son partidos-más o menos capaces- políticos demócratas, y no solo por que se hagan llamar así, sino porque tienen todos los requisitos para serlo, llámense PSOE, PP o cualquier otro.Hay una tendencia en algunos de confundir el deseo con la realidad, el "wishful thinking" por utilizar la palabra anglosajona que lo define y me temo que algo de eso es lo que le esta pasando al Gobierno de Zapatero. No dudo de la buena voluntad de este gobernante, pero creo que no estamos en condiciones de dar lecciones de democracia a ningún país, por lo menos en Europa. No se puede entrar en política como un caballo en una cacharrería y hacer de cualquier tipo de decisión un polémica nacional que divida en dos partes el país. Debía de haber esperado para tomar las decisiones, en oportunidades más favorables y además hacerlas poco a poco, para dar tiempo a digerirlas. Esta es una cualidad de políticos veteranos, de añeja condición en las tareas de Estado. Cuando llego a estas líneas es cuando os remito a mis palabras al principio de este escrito en el que os digo que juzguéis con independencia mental, que separéis sin ningún pudor las siglas con las que os sentís identificados, con los acontecimientos que han sucedido desde que el Gobierno socialista está en el poder. Estoy seguro que no estáis contentos. Cualquier persona es socialista, todo el mundo quiere: justicia para todos; mayor y más justa distribución de la riqueza; igualdad de oportunidades etc., pero ¿pensáis verdaderamente que las decisiones tomadas no son, como mínimo y siendo benevolentes al juzgarlas, discutibles? ¿ Os parece normal todo lo que pasó con el "proceso de paz"? ¿ No creéis que el presidente debería de haber negado rotundamente cualquier tipo de diálogo, después del ultimo atentado terrorista y no mostrarse tan tibio, sin atreverse a decir : "Se ha terminado"? ¿ Si ETA matara otras 819 personas y luego dijera que quiere negociar, debería el Gobierno aceptar?
La intención de voto al día de hoy, es claramente favorable al partido de la oposición y eso es algo que dice claramente el estado de desencanto, frustración y lo que es peor, indignación, en el que se encuentra el país. Las gentes de España no son tontas y si un atentado los metió en el Gobierno otro atentado los va a sacar. Si hicieron méritos para entrar, ahora hacen méritos para salir. No nos engañemos, España no quiere negociar con terroristas, España quiere la derrota de los criminales, quiere verlos en la cárcel a todos y no vale decir que el PP negoció con ellos, si lo hizo y fallaron, razón de más para que estos no lo hubieran hecho ahora.
Mi opinión tiene toda la importancia que queramos darle, como la de cualquier otro de vosotros o de cualquiera, no juzgarme mal y penséis que pertenezco de hecho o de pensamiento a algún partido político, que no es así, simplemente baso mis creencias en lo que creo que es la razón, que es lo que nos diferencia de los animales, a los que en ocasiones tratamos de enseñar, algo que ellos con su comportamiento hacen a su vez, con algunas personas que asesinan y que no son dignas de ser consideradas como tales.